13 enero, 2007

Busca las diferencias

Busca las diferencias entre estos dos individuos:

Solución: Ambos son fascistas, pero el segundo encima te llama fascista a tí.

«Fascista de mierda. Si eres hombre ven aquí, cabrón. Tú, ven aquí. Te voy a arrancar la piel a tiras, cabrón...Fascista de mierda -repitió-. Ven aquí si tienes huevos; enano, borracho, cabrón, pelamngos, parásito. El día que te eche mano te voy a dar siete tiros, cabrón... Dos cosas te voy a decir, cabrón. Creo en la lucha armada como única solución y seguiré en la lucha armada hasta que me muera o me maten...»
¿A quién llama fascista de Ignacio Javier Bilbao Goikoetxea? ¿Quizás se vio reflejado en el cristal y se lo dijo a sí mismo? En el siglo XXI no hay lugar para las guerras de patria. Tu patria es España, te guste o no. Si lo quieres cambiar tendrás que dialogar, tendrás que convencer, tendrán que darse las condiciones necesarias, tendrás que esperar. Quien no sepa hacer eso no es un ciudadano, sino un enfermo, un psicópata.
Si él cree en la lucha armada para Euskadi yo creo en que hay que encerrar a los psicópatas peligrosos.
Corrección: He editado el artículo porque la amenaza no corresponde a De Juana Chaos, sino a Javier Bilbao. Además creo que es correcto citar las fuentes de la foto (Canarias 7) y del texto (Blog de Santiago González).

Tira #9: Depurando la memoria


Donde vamos a parar...

La trampa diabólica

La trampa diabólica es el título de un cómic que me regalaron hace unos años. Se encuadra en una colección de aventuras protagonizadas por Blake y Mortimer. Este episodio, en clave de ciencia ficción y aventura, trata de una máquina del tiempo, el cronoscafo, creada por un enemigo del doctor Mortimer. Esta máquina se le presenta como un regalo y efectivamente funciona, pero aquel que viaja en ella no puede controlarla y le dirige a cualquier época: la Prehistoria, Edad Media o el futuro. Por suerte para él consigue una escafandra protectora del futuro que le permite tomar el control de la máquina mientras viaja por el tiempo y volver al presente.

El cómic tiene unos dibujos impactantes y un argumento muy interesante, donde el protagonista tiene que salir por patas allá donde va. Sin embargo, lo que más me impresionó fue la escafandra. Según parece lo que le impedía tomar control de los viajes era un defecto en la escafandra, que le hacía perder el sentido cada vez que surcaba el tiempo. La armadura que consigue en el futuro es un arma defensiva contra granadas, pero descubre accidentalmente que también le protege en los viajes temporales.

A veces en la vida nos pasa como a Mortimer, nos hacemos más grandes y fuertes, aprendemos más pero no nos damos cuenta de ello. Un día volvemos a entrar en una trampa diabólica y por primera vez salimos airosos. Sólo entonces nos damos cuenta de que hemos crecido.